Más de 3000 especies de invertebrados en el Mar Argentino

13 - agosto - 2019

Gregorio Bigatti, integrante del Instituto de Biología de Organismos Marinos (Ibiomar) del CCT Conicet Cenpat de la ciudad es el autor principal del trabajo que permitió describir a más de 3000 especies de invertebrados que viven en el Mar Argentino que pertenecen a 1.662 géneros, 808 familias y 23 filos.

Desde moluscos y gusanos hasta estrellas de mar, esponjas y medusas, en el Mar Argentino se han descrito desde 1758 a la fecha más de tres mil invertebrados marinos.

El trabajo surge de analizar la bibliografía de biología marina de los últimos 250 años, aunque los científicos sospechan que la cifra real de especies que habitan nuestras aguas podría duplicarse.

El estudio fue realizado por investigadores del Instituto de Biología de Organismos Marinos (Ibiomar) de Puerto Madryn.

Recopilaron una lista de 3.064 especies agrupadas en 1.662 géneros, 808 familias y 23 filos, la subdivisión básica del reino animal.

El estudio solo se centró en los invertebrados (sin columna vertebral) como moluscos y artrópodos.

De esta forma está excluídas grupos de animales como los peces, mamíferos marinos (ballenas y delfines) y reptiles (tortugas marinas).

“Debido a la falta de datos, aún no se puede determinar qué porcentaje exacto representan del total de las especies presentes en el Mar Argentino”, afirmó Gregorio Bigatti, quien lideró el estudio.

“Es de suma importancia seguir invirtiendo en conocimiento científico, y en la formación de profesionales especializados en la descripción de nuevas especies para la ciencia”, agregó.

El trabajo se publicó en la revista Zookeys. En promedio, se registraron 12 nuevas especies por año durante los últimos dos siglos, aunque hubo picos de descubrimientos durante los períodos 1879-1888, 1899-1908 y 1979-1998.

Para los investigadores, es “sumamente importante” el cuidado y la conservación de los ecosistemas marinos porque, en la medida que integran las cadenas alimentarias, su alteración “puede afectar a muchos recursos de importancia económica o ecológica”.

El estudio argentino fue parte del proyecto Census of Marine Life-NaGISA, que durante 10 años apuntó a reunir información existente sobre la biodiversidad marina en el mundo.