“La situación es cada vez más compleja”: un médico de PAMI advirtió que la crisis ya impacta de lleno en la atención de los jubilados
9 - julio - 2026
La crisis que atraviesa la atención de los afiliados de PAMI en Puerto Madryn continúa profundizándose. A la renuncia de nueve médicos de cabecera y las dificultades para conseguir turnos, ahora se suma la preocupación de los profesionales que permanecen en el sistema, quienes advierten que la capacidad de respuesta está llegando a un límite.
El médico de cabecera Alejandro Larriera explicó que el conflicto se originó tras la decisión del Gobierno Nacional de eliminar el pago por prestación que percibían los profesionales de PROSATE, medida que derivó en una importante reducción de sus ingresos y desencadenó la salida de varios médicos.
“Con la renuncia de los profesionales, las cápitas quedaron vacantes y deben ser absorbidas por quienes siguen trabajando. El problema es que muchos ya no quieren tomar más pacientes por una remuneración que hoy es prácticamente la mitad de la que recibían antes”, sostuvo.
Según indicó, el impacto ya se refleja en el acceso a la atención médica.
“Hasta hace poco un turno podía conseguirse en una o dos semanas. Hoy estamos hablando de más de un mes de espera, volvieron las colas presenciales y se perdió un sistema que funcionaba muy bien, como era el otorgamiento de turnos por WhatsApp”, explicó.
Actualmente, de los 27 médicos que prestaban servicios a través de PROSATE en Puerto Madryn, nueve presentaron su renuncia, mientras que otros tres profesionales continúan atendiendo de manera directa para PAMI.
En los últimos días, el Ministerio de Salud del Chubut presentó una propuesta que contempla incorporar un pago por productividad para intentar recuperar a los médicos que dejaron el sistema. Sin embargo, Larriera consideró que la solución de fondo debería provenir del Gobierno Nacional.
“Lo ideal sería que Nación retrotrajera la medida que originó el conflicto. Fue el Gobierno Nacional quien decidió eliminar el pago por prestación y hasta el momento no hubo ninguna respuesta a los reclamos”, afirmó.
El profesional recordó que antes de las renuncias los médicos realizaron medidas de fuerza y plantearon reiteradamente la situación, aunque asegura que nunca obtuvieron una respuesta concreta por parte de las autoridades de PAMI. Mientras tanto, las consecuencias ya se trasladan al sistema público de salud.
“Muchos pacientes que antes esperaban una semana para ver a su médico de cabecera hoy terminan consultando en los Centros de Salud o en la guardia del Hospital porque no consiguen atención. Eso sobrecarga una estructura pública que ya venía trabajando al límite”, advirtió.
Larriera señaló además que aún resta conocer el impacto definitivo del recorte salarial, ya que los profesionales cobran con varios meses de demora, aunque las estimaciones indican que el ingreso de los médicos de cabecera podría reducirse alrededor de un 60 por ciento respecto del esquema anterior.
Mientras Provincia busca una alternativa para sostener la atención de los casi 13.000 afiliados de PAMI que dependen del sistema en Puerto Madryn, desde el sector médico insisten en que la solución definitiva deberá llegar con una revisión de las medidas adoptadas a nivel nacional.