Planta desalinizadora: “Estamos elaborando un anteproyecto para ver la factibilidad que tiene la obra, el costo y las evaluaciones concretas para poder avanzar”, destacó Enrique Cáceres
12 - mayo - 2022
Avanza el trabajo mancomunado de la Municipalidad de Puerto Madryn y la empresa Aqwise con el objetivo de poner en la ciudad una planta desalinizadora de agua. Mientras Gustavo Sastre destacó que esta posibilidad permitiría finalizar con una problemática más que preocupante –especialmente en temporada estival- como es el suministro de agua potable a la ciudad, Enrique Casares, de la empresa que evalúa instalar este tipo de plantas en Puerto Madryn destacó luego de la reunión con el jefe comunal que “mantuvimos una primera reunión muy buena y amena donde nos comentaron la necesidad de abastecimiento de agua potable por el crecimiento de la ciudad que tiene. Es un alago para nosotros poder ser parte de esta posible solución para la ciudad”.
En Patagonia, el abastecimiento de agua potable a la sociedad se produce a partir de la captación de agua dulce y hoy se ve afectado en su caudal. “Se suma el crecimiento demográfico y el problema se agudiza. El agua de mar siempre la tuvimos y nunca la pudimos utilizar a partir del uso de la tecnología. Estamos trabajando sobre esta alternativa como solución y es muy viable, muy disponible”, agregó Casares.
Las plantas deslizadoras se han instalado ya a nivel mundial. Los países árabes son aquellos que lideran la lista de países que utilizan agua desalada debido a sus problemas de suministro de agua potable.
La empresa con la que se encuentran las conversaciones para potabilizar agua en Puerto Madryn a partir de la utilización de agua de mar tiene vasta trayectoria en el mundo en la instalación de las plantas. “El costo del proceso es mucho menor si hablamos de desalinizar agua de mar que en la ciudad está al alcance de la mano en vez de trasladarla por decenas de kilómetros. Hoy, el número de costo de instalación es muy relativo y variado pero económicamente es muy competitivo cuando hay que hacerlo frente a un acueducto”, agregó el especialista.
Es importante destacar que la instalación de una planta de este estilo conlleva un trabajo de entre 6 meses y un año debido a su forma en que se dispone en cada lugar elegido. “Las plantas vienen paquetizadas, se disponen en el lugar a instalarse con una conexión hacia el mar y otra a tierra. La instalación es muy rápida. Tuvimos un primer encuentro muy auspicioso y queda mucho camino por recorrer. Un proyecto de estas características lleva estudios a realizar y anteproyectos y propuesta final de trabajo para que se adquiera la planta, su financiamiento, etc. Las posibilidades son concretas, faltan las decisiones”, destacó Casares.
“Estamos elaborando un anteproyecto para ver la factibilidad que tiene la obra, el costo y las evaluaciones concretas para poder avanzar. La demanda actual y la demanda futura también se tendrán en cuenta para la elaboración de este anteproyecto que llevará entre 30 y 60 días para su presentación oficial al Municipio. Continuaremos con las conversaciones y quizás llegar a un acuerdo”, remarcó.
La empresa israelí cuenta con distintos proyectos en marcha en Argentina, especialmente en Buenos Aires y en cuanto a plantas desalinizadoras en Latinoamérica.