Cambio de concesión en la Bajada 3: “Hubo un proceso licitatorio legal y transparente. Lo ganó la mejor propuesta presentada”, destacó Gustavo Sastre
19 - octubre - 2022
La publicación de despedida de los propietarios de Yoaquina, parador que por más de 20 años estuvo a cargo de la concesión de la Bajada N° 3 del Frente Costero de la ciudad provocó una catarata de comentarios de la comunidad. Muchos desearon suerte y se apenaron por el cambio de firma, otros tejieron distintas confabulaciones sobre lo sucedido que fue ni más ni menos que un llamado público –como sucedió con los otros paradores- en el que se presentaron los responsables de la actual concesión y un nuevo oferente con una propuesta distinta, que mejoraba –según la comisión que atiende estos temas- las condiciones actuales y que proyectaba la actual concesión.
Dos ofertas se presentaron al concurso público y en los próximos días tomará posesión del lugar los nuevos responsables de la Bajada N° 3 que mantendrá los servicios naturales de un balneario pero que cambiará de nombre.
Sobre todo lo sucedido, el Intendente, Gustavo Sastre aclaró y remarcó que “la gente opina y acusa muy libremente de cosas muy graves. A esas personas los invito a que se acerquen al Municipio, se saquen todo tipo de dudas. Hubo una licitación pública donde puede participar cualquier persona de la ciudad y de otras ciudades. Una licitación como la que tuvieron todos los paradores de la ciudad con un llamado público y transparente y quien tiene alguna duda puede presentarse y observar los papeles en cuestión, más allá que el acto público fue justamente público y podía participar quien quisiera. La licitación fue lícita y transparente”.
Finalmente, sobre el tema, remarcó que ante la frase recurrente de que el Municipio había decidido cambiar la concesión, el Jefe Comunal dijo que “el Municipio no decidió nada, hubo una licitación pública y ganó el mejor oferente, una mejor oferta, superadora a la actual”.
Dentro de los procesos licitaciones existieron los plazos de impugnaciones en los que nadie ha manifestado nada en contra de la oferta ganadora.
El parador continuará operando como tal. “Nadie es dueño de ningún parador. Los paradores se licitan y nadie se perpetúa. Los procesos licitatorios de cada parador se realizan cuando corresponde según los plazos”, destacó Gustavo Sastre.