Multitudinaria marcha de mujeres y disidencias en Puerto Madryn visibilizando los femicidios, la necesidad de una justicia feminista, cupo laboral trans, ESI y IVE

8 - marzo - 2023

El #8M no pasó desapercibido en Puerto Madryn. Una multitud de mujeres y disidencias se reunieron en la Plaza San Martín y marcharon por el centro de la ciudad acompañando a miles de mujeres de todo el país y el mundo ya que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se replicó en todas las ciudades del mundo.

Encabezada por la Multisectorial Feminista de Mujeres y Disidencias y distintos grupos de mujeres representantes de la política, la salud, guardavidas, docentes, trabajadoras del estado, medios de comunicación, artistas, etc. una marea volvió a tomar las calles para visibilizar los femicidios en Argentina, la necesidad de una justicia feminista, cupo laboral trans, implementación plena de Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos y el real cumplimiento de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

El recorrido incluyó intervenciones artísticas y de lectura de documentos y escritos en puntos estratégicos de la ciudad como Comisaría de la Mujer, Tribunales, Fiscalía, Comisaría Primera e Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, como así también en su recorrido se llegó hasta el Municipio y el Concejo Deliberante.

Documento consensuado por decenas de grupos de mujeres y disidencias

Transcribimos en esta nota fragmentos del documento que entre varias participantes de la marcha se leyó en la Plaza San Martín de Puerto Madryn, lugar de encuentro y concentración.

Otro 8 de marzo nos encuentra en las calles, a pura sintonía colectiva. Nosotres, la Multisectorial Feminista de Puerto Madryn encendimos nuestro motor de trabajo y articulamos diversos encuentros para planificar acciones, expresarnos en el espacio, enarbolar consignas. Somos feministas y transfeministas de sectores diversos que nos organizamos con amplios calendarios y acciones creativas. Discutimos, consensuamos, negociamos, restauramos la bandera que nos representa, bordamos otras, compartimos mientras el ritmo del candombe y el tambor nos hacía de música compañera.

Otro 8 de marzo en el que volvemos a denunciar que NOS SIGUEN MATANDO. Según datos del Observatorio Nacional MuMaLá “Mujeres, Disidencias, Derechos”, entre el 1 de enero de 2023 hasta el 27 de febrero, se registraron 38 femicidios, 1 trans/travesticidio y 93 intentos de femicidio ¡Un femicidio cada 36 horas! Nuestro domicilio sigue siendo el lugar más inseguro para nosotres ya que el 66 % de los femicidios fueron cometidos en la vivienda de la víctima o en la vivienda compartida. Una vez más salimos a gritar: ¡PAREN DE MATARNOS!

Y porque por cada una, cada une que matan nos matan a todas, nos matan a todes, volvemos a repudiar, así como lo hicimos el 1 de setiembre de 2022, el intento de femimagnicidio de la Vicepresidenta de la Nación Cristina Fernández. Un hecho de suma gravedad, alimentado por la violencia y los discursos de odio que representan la derecha y las élites económicas del capitalismo y el patriarcado. Estamos convencides de que en dicho intento primó la condena que se hace a la figura de Cristina por ser mujer. Al patriarcado y la derecha les urge hacer callar a quien, como ella,  tiene voz. Si tocan a una nos tocan a todas. Si matan a Cristina nos matan a todas.

Otro 8 de marzo en el que decimos LOS PAÑUELOS NO SE BAJAN. Seguimos en campaña por el acceso a nuestros derechos sexuales y reproductivos, a la Educación Sexual Integral y al aborto legal y voluntario. Porque aunque conquistamos la ley, la implementación sigue encontrando obstáculos, barreras políticas, objetores y objetoras, sigue habiendo presas por abortos y eventos obstétricos y se sigue criminalizando a quienes garantizan la IVE y la ILE. En un año en donde Argentina se expresó en todos los foros internacionales a favor de los derechos de las mujeres y del colectivo LGTB TTIB, aún las políticas públicas que garantizan derechos son insuficientes.

Otro 8 de marzo en el que seguimos viendo con extrema preocupación la profundización de la feminización de la pobreza con pocas o nulas respuestas del Estado, que profundiza las violencias que vivimos. El acceso a la vivienda, por ejemplo, es una de las violencias que más impacta actualmente sobre el cuerpo de las mujeres: los altos valores de los alquileres que constituyen un impedimento para una gran masa de trabajadoras activas y jubiladas.  La violencia habitacional es patriarcal. Las brechas salariales acentúan aún más la problemática.

Las mujeres ganaron en promedio un 26,3% menos que los hombres en el tercer trimestre del 2022, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Durante el mismo período, la brecha de ingresos mensuales sin descuentos jubilatorios es incluso mayor y se eleva al 33,6%. Esto indica que la brecha se amplía cuanto peores son las condiciones de trabajo. El techo de cristal al que se enfrentan las mujeres para acceder a cargos de liderazgo también contribuye con la brecha salarial de género. Si nuestro trabajo no vale, ¡produzcan sin nosotras!

Otro 8 de marzo en el que no estamos todas en las plazas, en las calles. No solo faltan las muertas: no están aquí aquellas que no pueden hacer paro por las necesidades económicas o la precarización laboral. La huelga es un privilegio de clase. La escritura de este documento, por ejemplo,  demandó el tiempo de pensarlo, la posibilidad de tener una computadora para escribirlo y servicio de Internet para poder compartirlo y consensuar las ideas. Que el próximo 8M nos encuentre marchando y proclamando junto a les que aún no tienen voz.

Otro 8M, en esta Chubut azotada por las políticas de ajuste e injusticia social del Gobierno de Arcioni y Sastre. Un gobierno que tuvo la osadía de querer entregar nuestro bien más preciado y vital para la supervivencia del pueblo: el agua. Hoy les volvemos a decir que NO ES NO.

Gustavo Sastre, como cuestión acertada anunció la creación del centro integral de la mujer y niñeces, pero solo quedará en un espacio con bonito nombre si no se garantiza el funcionamiento con perspectiva de género, con un equipo de trabajo interdisciplinario, capacitado y con experiencia en la materia

Esta Chubut que padece el gobierno de Arcioni y Sastre cuando precariza la salud y la educación públicas suprimiendo cargos, acordando salarios debajo de la línea de pobreza, abandonando los edificios y poniendo así en riesgo a quienes los habitamos, o sometiéndolos a una peregrinación absurda entre distintos puntos de la ciudad mientras favorece la educación privada facilitando terrenos y habilitaciones. Un gobierno cuyo Ministerio de Educación, impunemente, despide en forma ilegal a compañeras históricas del trabajo con la Educación Sexual Integral.

Otro 8M en el que reclamamos todos y cada uno de los derechos que aún se siguen negando a las personas trans, como el empleo formal y digno,  la vivienda, el acceso  a  la  salud integral y libre de violencias, el trato digno en cada espacio que les cuerpes trans habitan. Las mujeres  trans vienen pagando durante años con sus cuerpas, habitando las esquinas, obligadas a prostituirse, ya que esa es su única salida laboral. Por eso exigimos  al Estado, para todas las personas travestis/trans especialmente  a les que cuentan  con  menos  recursos, implementación  del cupo laboral  travesti/trans.

Otro 8M y seguimos preguntándonos: ¿DÓNDE ESTÁ TEHUEL? Hace ya dos años que lo desaparecieron y todavía no hay respuestas ¡APARICIÓN CON VIDA DE TEHUEL, YA!

Cuando decimos “la Justicia” a quién le hablamos? A la señora de la balanza? No,  cuando hablamos de la ineficiencia de la justicia estamos haciendo mención al Poder Judicial que debe administrar justicia, entonces: Qué Poder Judicial necesitamos?

Un Poder Judicial que nos  facilite el acceso a la justicia. Un Poder Judicial cuyo presupuesto sea definido con perspectiva de género para que favorezca que sus políticas institucionales tengan perspectiva de género.

Caminemos juntas para garantizar un Poder Judicial con perspectiva de género, que sea pluralista, que sea humano.  Que interpele cada intervención, cada decisión, cada sentencia, para que la reforma judicial deje de ser una mera expresión de deseo.

Paramos porque la violencia machista mata a mujeres, trans y travestis todos los días. Paramos porque las tareas domésticas no remuneradas siempre recaen sobre nosotras. Paramos porque somos las primeras perjudicadas por las políticas de ajuste. Paramos y exigimos el aborto seguro, legal y gratuito. Paramos  porque queremos la reglamentación e implementación del cupo laboral trans. Paramos porque la violencia machista es causa y consecuencia del VIH en las femineidades. Paramos porque estamos en contra del extractivismo megaminero. Ni la tierra ni nuestros cuerpos son territorio de conquista.

Creemos en la fuerza de la organización y sostenemos el profundo deseo de cambiarlo todo. Somos movimiento vivo y mutante ¡Somos la Marea!!!!

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