La tecnología aplicada a la foto-identificación de ballenas en Península Valdés: de aviones a drones
13 - septiembre - 2023
Tras más de cinco décadas de relevamientos aéreos realizados desde aviones para foto identificar las ballenas francas australes de Península Valdés, a partir de este año se utilizarán exclusivamente drones para tomar las fotografías que permiten su individualización. El cambio de metodología marca un punto de inflexión para la historia del Programa de Investigación iniciado en 1971. Los drones han demostrado que es posible obtener imágenes de alta calidad que facilitan el proceso de identificación, eliminan el riesgo para el equipo y mejoran los resultados científicos para estudiar la Dinámica poblacional.
Hasta el año 2022, los vuelos anuales de fotoidentificacion se efectuaron mayoritariamente desde una avioneta Cessna. Cada año, entre los últimos días de agosto y primeros días de septiembre, época de mayor concentración de ballenas, el equipo del ICB y Ocean Alliance realizaban los vuelos recorriendo los 500 km de costas de la Península Valdés. Su realización siempre dependió de las condiciones climáticas, ya que para obtener buenas imágenes para identificar las ballenas, el mar debía estar calmo, con la avioneta volando en círculos para fotografiarlas.
En las últimas dos décadas, las fotografías fueron tomadas por John Atkinson de Ocean Alliance y Mariano Sironi, Director Científico del ICB, con asistencia de Marcos Ricciardi y numerosos colaboradores. Además, de gran importancia resultó el profesionalismo de los pilotos a cargo de los vuelos, entre ellos Peter Domínguez y Oscar Fratesi. En algunos años los relevamientos fueron realizados con la colaboración de la Armada Argentina utilizando un avión Porter Pilatus y su tripulación.
A partir de estos vuelos anuales de foto-identificación se ha podido crear la base de datos y el catálogo de individuos conocidos más completo que existe para la especie, con más de 4.000 ballenas identificadas.

De aviones a drones para foto identificar ballenas
La calidad de las imágenes obtenidas con drones mejora los resultados, optimiza el tiempo para identificar ballenas y lo más importante evita el riesgo para los investigadores de los vuelos tripulados.
“El análisis arroja un resultado positivo hacia la metodología basada en drones. Por ello, a partir de este año realizaremos el relevamiento exclusivamente con drones entre mediados de agosto y mediados de septiembre, para cubrir la época de mayor concentración de ballenas en Península Valdés. Es un gran cambio en la dinámica de trabajo durante la temporada, pero estamos convencidos de que el cambio de metodología es positivo y mejorará los análisis y sus resultados”.
Censos vs fotoidentificación
Los vuelos que realizamos no constituyen un “censo” de ballenas. Un censo implica contar la totalidad de las ballenas presentes en un área para saber cuántas hay en ese momento, independientemente de su identidad. Esto puede realizarse volando de manera continua a lo largo de una línea paralela a la costa, a velocidad y altura constantes, contando todas las ballenas que se observan. La información sobre cuántas ballenas hay presentes en Península Valdés y alrededores es registrada desde hace varios años a partir de los censos que realizan los investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos del CESIMAR-CONICET a lo largo de la temporada de cría. De este modo es posible complementar información entre las distintas metodologías sin duplicar esfuerzos.
Permisos
El relevamiento aéreo con drones y todos los proyectos de investigación del Programa Ballena Franca Austral se realizan con los permisos correspondientes de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas de Chubut. Los investigadores que vuelan los drones cuentan, además, con certificados de piloto emitidos por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
