Desde “Buenos Vínculos” aseguraron que “hablar de suicidio sana, previene y salva”
10 - septiembre - 2025
“El suicidio es sufrimiento, todo lo demás es prejuicio” comenzó expresando Virginia Rizzardi, integrante de Buenos Vínculos, al utilizar la Banca del Vecino en el marco de la sesión del Concejo Deliberante.
En su narración detalló la génesis del grupo que integra y las acciones que se impulsan para promocionar acciones que eviten el suicidio. Asimismo, planteó la necesidad que la sociedad se involucre en el trabajo preventivo porque “en lo que va del año, en la ciudad de Puerto Madryn, hubo nueve suicidios y estamos por encima de la media nacional” dijo la mujer para sentenciar: “La Más Linda tiene que ser la más linda en todo”.
Ante la mirada de los concejales, Rizzardi explicó que Buenos vínculos es “un grupo que se armó desde una necesidad, desde un abrazo que no tuvimos el día que perdimos a nuestro ser querido. Golpeando puertas y buscando dando respuestas, nos unimos en el dolor y transformamos ese amor que teníamos por nuestros seres queridos en acción”.
En simultáneo describió que “no nos conformamos con llorarlos y recordarlos, sino que queremos hacer algo por la comunidad” precisando que “este año imprimimos una campaña con más fuerza y más energía tratando de visibilizar el color amarillo, que es el que identifica la lucha por la prevención del suicidio”.
En esa búsqueda se inauguró un banco amarillo en plaza San Martín y que forma parte de las acciones de prevención que se trabajaron en conjunto con el estado municipal.
La integrante de Buenos Vínculos indicó que “hablar de suicidio es importante y debemos ser enfáticos, precisos, directos y tener empatía. De suicidio sí se habla porque hablar sana, hablar previene, hablar salva”.
Rizzardi concluyó que “necesitamos un sistema que no mande a casa a alguien con un montón de ansiolíticos y antidepresivos cuando acaba de verbalizar que lo único que quiere es morirse. El que se suicida no se quiere morir, quiere dejar de sufrir. Necesitamos recursos que estén a la altura de las vidas que queremos proteger y que no y nos queda un largo camino, pero podemos hacerlo. Necesitamos también compromiso colectivo, dejar de enviar hacia el otro lado, dejar de pensar esto es cosa de psicólogos, psiquiatras o de la medicina”.