Actividad Pesquera de Chubut: Importante acuerdo firmado con el Mercosur y la Unión Europea
22 - enero - 2026
Agustín De la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), celebró la reciente firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción, calificándolo como un paso crucial para la competitividad del sector productivo, especialmente el pesquero.
De la Fuente insistió en que la firma del acuerdo, que pone fin a más de 25 años de negociaciones, era una “cuestión de Estado” para todos los sectores productivos que buscan mejores condiciones para exportar a los 450 millones de habitantes del bloque europeo.
El impacto más directo para la industria pesquera de la región, según el titular de CAPIP, se centra en el langostino: Actualmente, el langostino argentino paga un 12% de arancel para ingresar a la UE. Una vez que el acuerdo sea ratificado por el Parlamento Europeo y los congresos del Mercosur, este arancel se reducirá de forma progresiva hasta alcanzar el 0%.
Esta eliminación arancelaria coloca al producto nacional en una “posición de largada” competitiva, ofreciendo un “salto cualitativo” en la cadena de valor y brindando un “pie de igualdad” frente a otros mercados.
De la Fuente reconoció que la ventaja arancelaria es vital, especialmente frente a competidores directos como Ecuador, cuyo camarón de cultivo (Banamex) ya goza de arancel cero bajo su acuerdo de libre comercio con la UE desde 2017.
“La decisión y la potestad en la góndola la tiene el consumidor,” señaló el referente de CAPIP, instando a que, si bien el precio es un factor decisivo, es necesario *marcar las diferencias* de calidad inherentes al producto argentino, que es natural y salvaje, frente al camarón de cultivo.
Aunque el acuerdo es un avance significativo, el presidente de CAPIP aprovechó para insistir en reclamos a nivel nacional: De la Fuente señaló que la negociación Mercosur-UE no influye en los derechos de exportación internos argentinos. Consideró “absurdo” mantener este tributo en el sector pesquero cuando ya ha sido eliminado para otras economías regionales.
El proceso ahora requiere la ratificación parlamentaria, pero la expectativa en el sector es alta, especialmente porque la posición de Italia fue clave para destrabar finalmente la suscripción del pacto.