Alejandro Ferro responde a la polémica del Turismo en Península Valdés: “No buscamos cerrar, buscamos orden y reconocimiento”

12 - enero - 2026

En medio de la creciente controversia por el cierre de accesos y miradores en playas de Península Valdés, Alejandro Ferro, hijo de la propietaria de los campos afectados, rompió el silencio para aclarar la postura de su familia, negando rotundamente que su intención sea prohibir el turismo y enfatizando la necesidad de ordenamiento y profesionalización de la actividad.

Ferro sostiene que la discusión no se centra en la voluntad de cerrar sitios, sino en la falta de cumplimiento de acuerdos y la ausencia de un marco legal y económico justo para los dueños de la tierra.

La principal crítica de la familia se basa en que los propietarios de los campos, que abarcan el 95% del territorio de la Península, cargan con la responsabilidad legal y las consecuencias negativas del turismo sin recibir ningún beneficio económico a cambio.

“Si algo le sucede a un turista en los miradores o accesos, los responsables directos somos nosotros como dueños de la tierra,” explicó Ferro. Además, señaló que los propietarios solo han recibido “consecuencias” negativas, como la pérdida de animales o intrusiones.

En este sentido, la familia Ferro exige que los dueños de los campos reciban parte del ingreso de la administradora del área protegida, tal como se planteó originalmente en el plan de manejo. Según Fierro, este reconocimiento económico incentivaría a más propietarios a colaborar y abrir espacios, ya que hoy solo se asumen los costos y riesgos.

Ferro desmintió que el conflicto sea puramente económico o que su familia tenga planes de desarrollar emprendimientos turísticos privados. Subrayó que su madre es “más conservacionalista que un montón de personas que por ahí sí ven solo el lado económico,” y que el principal motor es la conservación de la naturaleza y el cumplimiento de las leyes.

El vocero familiar también criticó duramente la falta de estudios de impacto ambiental aprobados en sitios sensibles como la pingüinera y varios miradores, un requisito legal que, al ser ignorado, pone en riesgo la fauna local (citando el ejemplo de los pingüinos que dejaron de anidar en ciertos espacios).

Alejandro Ferro concluyó haciendo un llamado a la sensatez y al diálogo entre las partes involucradas (agencias, Ministerio de Turismo y propietarios), lamentando que todos hablen “por atrás del resto.”

“La solución es que las partes cedan un poco y que se haga ‘bien’, con resultados a largo plazo,” afirmó, priorizando un proyecto conjunto sobre el enfrentamiento legal para asegurar un turismo sostenible y ordenado en el valioso patrimonio natural de Península Valdés.

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