CIMA PATAGONIA expresó su “profunda preocupación” por el cierre de la planta FATE
18 - febrero - 2026
Desde CIMA Patagonia se emitió un comunicado donde se consideró “de extrema gravedad la situación de inestabilidad que vienen atravesando las empresas y pymes industriales, la cual se profundiza día a día y se traduce en reducción de actividades productivas, incremento de la capacidad ociosa y cierre de establecimientos”.
El sector empresarial remarcó que “este escenario adquiere especial relevancia y visibiliza el deterioro del entramado industrial nacional ante el anuncio del cierre de la planta de la empresa nacional FATE, un actor histórico de la industria argentina que durante décadas aportó empleo calificado, desarrollo tecnológico y consolidación de cadenas de valor locales”.
CIMA Patagonia advirtió que “la discontinuidad de una unidad productiva de esta magnitud genera efectos que exceden el plano estrictamente empresarial. Cuando estos centros desaparecen, el impacto se expande en forma transversal, afectando cadenas de distribución, economías regionales enteras y debilitando capacidades productivas construidas con esfuerzo sostenido en el tiempo”.
En su diagnóstico remarcaron que “este escenario impacta de manera aún más sensible en regiones como la Patagonia, donde las asimetrías estructurales son evidentes. A las brechas macroeconómicas nacionales se suman desventajas logísticas, mayores costos de transporte, limitaciones de escala, infraestructura insuficiente y distancias significativas respecto de los principales centros de consumo y exportación. Competir desde el sur del país no implica únicamente afrontar diferencias de costos: supone hacerlo en un contexto donde los recursos estratégicos, las cadenas de suministro y los mercados están físicamente más alejados, encareciendo cada eslabón productivo”.
En este contexto, indica el comunicado, que “el debilitamiento de sectores industriales estratégicos, como el vinculado a la producción de neumáticos, repercute sobre todo el entramado productivo, incluyendo actividades periféricas y de soporte que agregan valor, promueven especialización técnica y fortalecen el perfil industrial del país. La industria no solo produce bienes u ofrece servicios: forma capital humano capacitado, consolida saberes técnicos específicos y eleva los estándares profesionales del sistema productivo”.
CIMA Patagonia reconoció que “actualmente hay sectores extractivistas desarrollándose pero no debemos olvidar que el objetivo final de una estrategia de país es venderle trabajo argentino al mundo, para lo cual es necesario una industria nacional moderna y fuerte, que debe sostenerse con una reestructuración inteligente, poniendo en valor siempre a las pymes, considerando que éstas son parte de la cadena de las grandes industrias e inversiones”.
Desde el sector empresarial e industrial se manifestó que “resulta imprescindible avanzar hacia un esquema que reduzca desequilibrios impositivos, financieros y logísticos, y que contemple las particularidades regionales, especialmente en territorios alejados de los grandes centros económicos”.
Al mismo tiempo, plantearon que “el desafío es claro: elevar competitividad, calidad y eficiencia para alcanzar estándares internacionales. Pero ese objetivo solo es viable cuando existe un entorno macroeconómico previsible, financiamiento accesible, infraestructura adecuada y reglas de juego estables que acompañen el esfuerzo empresarial y el compromiso de los trabajadores”.
Desde CIMA Patagonia “reafirmamos nuestra convicción de que el desarrollo federal requiere políticas que contemplen las diferencias territoriales y promuevan igualdad real de condiciones. Defender la industria es defender el empleo, la innovación y el futuro productivo. El país necesita consolidar su capacidad de generar valor agregado y conocimiento propio”.