Desde la Administradora lamentan el cierre de miradores y playas en Península Valdés y remarcan el fracaso de las negociaciones

8 - enero - 2026

El vicepresidente de la Administradora de Península Valdés, Santiago Arnoldi, expresó su profunda frustración e incomprensión ante el reciente cierre de miradores turísticos en Península Valdés, decisión tomada por la propietaria de los campos, Susana Sereijo. Arnoldi calificó la situación como “triste” y denunció una postura “muy intransigente” por parte de la dueña, que ha decidido restringir el acceso a áreas de uso público histórico.

El cierre, que se concretó de manera “intempestiva” el pasado 6 de enero, se produce a pesar de que las discusiones con Sereijo se venían extendiendo desde junio del año anterior. Según Arnoldi, se buscaba mejorar diversos sectores, incluyendo estos miradores que han sido de uso público por más de tres décadas.

La propietaria habría presentado una propuesta “inviable” que incluía un alquiler y la exigencia de que los administradores asumieran toda la responsabilidad civil por las mejoras, sin que ella aportara nada. Arnoldi señaló con preocupación que Sereijo manifestó abiertamente que “la parte turística no le interesaba”, una declaración que choca frontalmente con el objetivo de potenciar la oferta turística de la región.

El titular de CAMAD puso de relieve la inversión estatal de más de 25 años en la zona, cuestionando la legitimidad de un cierre que afecta a un patrimonio de uso común. “Los miradores existen desde hace más de 3 décadas y son de uso público”, enfatizó Arnoldi, indicando que ante el corte de las negociaciones, CAMAD está tomando acciones legales.

La disputa se agrava al considerar que la propiedad, Estancia Ferro Sociedad Anónima, también está involucrada en otros conflictos de uso privado. Arnoldi lamentó que, a pesar de haber ofrecido colaboración en otros frentes, la postura de Sereijo fuera la de “no le interesaba otra discusión más que cerrar”.

El cierre de estos miradores representa un duro golpe para la oferta turística de Puerto Madryn, especialmente en plena temporada de verano. “Es achicar la oferta y no seguir ampliándola, que es un poco el objetivo que nos pusimos ya hace un tiempo a esta parte”, declaró Arnoldi.

Si bien se están realizando trabajos de mantenimiento en miradores existentes y se implementan nuevos sistemas de gestión, la restricción de acceso a puntos clave como los miradores de orcas y la zona de pingüinos limita las opciones para los visitantes, afectando tanto a los turistas como a la comunidad local que considera estos espacios parte de su identidad.

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