Dra. Alejandra Hernández: “Carrizo abusó durante varios años de una niña y los abusos se agravaban a medida que la niña crecía. Le mostró pornografía infantil para que vea que otros niños pasaban por lo mismo que ella. Fue aberrante”

8 - marzo - 2021

El último viernes Alejandro Carrizo fue condenado por un Tribunal  a 16 años de prisión de efectivo cumplimiento por el abuso sexual con acceso carnal en concurso real con la creación y suministro de pornografía infantil contra una niña de 8 años por un lapso de al menos 3 años y de su entorno familiar.

La Fiscalía había solicitado 18 años de un máximo de 22 posible para estos delitos, la Defensa había pedido 6 –el mínimo- casi justificando la acción de Carrizo.

Los hechos fueron aberrantes, las situaciones a las que se la sometió a la nena que hoy tiene 13 años fueron terribles. Mientras la familia descansa por la condena que recibió el imputado, la Fiscal, María Alejandra Hernández, destacó la condena recibida por parte de Carrizo que deberá ser de efectivo cumplimiento y destacó las pericias informáticas realizadas que permitieron descubrir fotografías y videos pornográficos no sólo de la víctima sino de distintos niños y niñas.

“En este caso fue elevado a juicio por una sola denuncia que realizó una mamá en representación de una menor. Tenemos sospechas de que hay más víctimas porque la Fiscalía presentó dos testigos que contaron una experiencia que tenía que ver con cosas que les había pasado a ellas en manos de este sujeto cuando eran menores y que habían tomado la decisión de no exponer en un Tribunal su experiencia personal”, inició su relato Alejandra Hernández.

La nena abusada tenía 8 años cuando se inició el abuso y formaba parte de su círculo íntimo familiar.

“La nena pudo develar lo que le estaba pasando a los 11 años con amenazas de muerte durante un tiempo prolongado de casi cuatro años. Porque a medida que la niña iba creciendo los abusos se iban agravando. Habían comenzado con tocamientos hasta llegar a situaciones más graves.  No sólo sufría estos abusos sino que además era filmada y fotografiada por este sujeto. También le mostraba otro material de pornografía infantil para que viera que otros niños  y niñas pasaban por lo mismo que ella, una mente absolutamente perversa”, agregó la fiscal.

Las pericias informáticas permitieron descubrir en los dispositivos que tenía Carrizo todo el material pornográfico producido con los abusos de la menor y de otros niños y niñas. “El material estaba en una computadora y se probó que la nena decía la verdad en cuanto a que la fotografiaba y la filmaba. En medio de esta situación prácticamente podemos confirmar que estando en el mundo de la pornografía compartía material producido. Se le pidió al Tribunal que valore la angustia que tendrá la niña toda su vida con fotos suyas producto de un abuso”, destacó Hernández.

Hoy, la nena y su familia, un tanto más tranquilos, encausan una vida familiar rota en manos de Alejandro Carrizo, condenado a 16 años de prisión. Hoy la nena está acompañada por su grupo familiar primario, está en tratamiento psicológico particular. “Vivirá toda la vida con esta situación pero con un alivio por saber que su abusador pasará mucho tiempo en la cárcel y ayuda a la hoy preadolescente y su familia”, destacó la fiscal.

La causa estaba próxima a prescribir. En junio de 2021 se cumplirán los tres años de iniciada por lo que se espera la impugnación de la Defensa y que la Cámara Penal disponga fecha de audiencia y tratar la impugnación. Esto se tiene que realizar antes del 8 de junio. “Estamos dentro de los plazos legales y estimamos que llegaremos a esa fecha con la audiencia de la Cámara Penal ya realizada”, vaticinó Hernández.

El imputado filmaba y fotografiaba los abusos

“En este caso en particular, cuando se denunció el abuso sexual fue inmediatamente enviada al Hospital para realizar el protocolo de abuso sexual. Esta revisación médica había dado resultado negativo, es decir, los abusos no habían dejado secuelas físicas. Sin perjuicio de esto, por la declaración de la niña y el resultado del psicodiagnóstico, desde la Fiscalía se siguió sosteniendo el abuso sexual con acceso carnal, pese a ese estudio médico negativo y se pudo probar en debate que pese a que no había dejado secuelas físicas, sí había secuelas psicológicas. La nena lo pudo manifestar en sus declaraciones y quedó evidenciado en la torpeza del imputado en filmar y fotografiar los abusos cuando estaba accediendo a la menor en sus partes íntimas. Muchas veces los abusos sexuales con acceso no dejan secuelas físicas y en este caso se pudo probar. Para mí fue la primera vez en acusar y llevar a juicio por producción y distribución de pornografía infantil”, remarcó la Fiscal que llevó a cabo la causa.

“Esta es la mente de un pedófilo, estamos en presencia de una mente perversa que utilizaba a la nena abusando de la confianza y cariño de la familia, la filmaba, la fotografiaba mientras la abusaba y la amenazaba con matarla. Un perverso”, finalizó María Alejandra Hernández.

 

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