¿Por qué no se difunden los nombres de los abusadores atacantes a infancias?
10 - noviembre - 2023
Pocas informaciones causan la ira de la sociedad ante su publicación. Una de ellas son las causas de abuso sexual, especialmente cuando las víctimas son niños, niñas o adolescentes y un reclamo recurrente a quienes brindamos esa información es ¿Por qué no lo muestran?, ¿Por qué no dan nombres?
Acá damos la respuesta a estas preguntas que con justa razón, causa indignación, bronca y muchos sentimientos más en la población.
En las últimas horas, el Ministerio Público Fiscal dio a conocer que una nena pudo poner en palabras el calvario que estaba pasando siendo víctima del Pastor Evangélico de la iglesia a la que concurría en familia. La familia denunció, se actuó rápidamente, el pastor está detenido y la causa está en marcha en su etapa investigativa.
La recurrencia: “Muestren la cara”, “Digan quién es” y mucho más –varias veces con alguna palabra subida de tono-
Las razones por las cuales la Justicia y los medios de comunicación no damos nombre y apellido y mucho menos foto del agresor sexual es para evitar que a través del agresor se pueda identificar, en definitiva, a la víctima y generar así una revictimización.
La Justicia dispone de instrucciones y acordadas respecto al tratamiento de casos de abuso sexual o de cualquier tipo de abuso donde hay menores como víctimas.
Un tratamiento serio de la información implica resguardar todo lo más posible a la víctima para que no sufra una revictimización por el sistema, por la sociedad, etc.
Además, técnicamente y legalmente, toda persona que es sometida a un proceso es inocente hasta tanto se expida la justicia y le caben las generales de la ley hasta tanto tenga una codena firme.
La ley prohíbe dar el nombre no sólo de los menores víctimas de delitos sexuales o todo aquel dato que permita identificarlos, por ejemplo, el nombre del acusado.
Que se respeten estas cuestiones de privacidad provoca que más víctimas se animen a denunciar una situación de abuso tanto intrafamiliar o en lugares de pertenencia que tienen que ver con el deporte, la cultura, la religión, etc.