Transporte de Pasajeros: “La preocupación es mucha y no hay indicios de lo que vendrá”, señaló Roberto Flores
15 - mayo - 2020
La Terminal de Ómnibus de Puerto Madryn lleva casi dos meses sin la apertura de sus puertas. Claramente, al no estar permitido el traslado de pasajeros en el país, la terminal cerró sus puertas por disposición del Municipio ante el aislamiento social obligatorio.
Los comercios y las agencias que se ubican en el interior de la Terminal han sufrido la consecuencia de este cierre, muchos incluso adelantaron que cerrarán sus puertas definitivamente. No se sabe en qué fase de contención del Covid 19 se habilitará el servicio de la terminal de ómnibus y esto genera el desconcierto de todos los que allí tienen su fuente de trabajo.
Roberto Flores, forma parte de la terminal a través del transporte público de Andesmar y destacó que “la preocupación es mucha, no hay indicio de lo que puede llegar a venir, no hay un panorama claro para ir preparándose. Estamos aguantando la situación y viendo el día a día qué pasa con el transporte. Por ahora, no hay absolutamente ninguna novedad. Supimos que en se habla de agosto o septiembre recién una reactivación de nuestro sector”.
El transporte de pasajeros nacional quedó paralizado desde el 19 de marzo, momento en que se dispuso el aislamiento social obligatorio en el país y en la ciudad se cerró la terminal ya que no se dejaría entrar a ningún transporte desde otras provincias hacia Chubut.
“A partir de esa fecha, a hoy, no hemos trabajado absolutamente nada. Va a pasar tres o cuatro meses más para que podamos reactivar este sector”, vaticinó Flores quien destacó que no hay ningún tipo de ingreso para las empresas.
El panorama es triste. “No sabemos cuándo vamos a poder trabajar, no hay ingresos y es muy preocupante la situación de todos los que estamos en la Terminal de Ómnibus, especialmente con los empleados que cada agencia o comercio tiene a su cargo”, se agregó.
La reactivación del transporte nacional de pasajeros parece no verse en un corto plazo, incluso, se habla de la vuelta con la reducción a un 50 o 60% de la capacidad de las unidades por lo cual también se deberá afrontar los costos que acarreará esta actividad bajo esas circunstancias y protocolos con los que se van trabajando.