Walter Kovak: “Cuando la economía empiece a moverse, los valores de los inmuebles van a subir”
30 - agosto - 2026
El referente del sector inmobiliario de Puerto Madryn destacó la aparición de nuevas líneas hipotecarias y sostuvo que los valores actuales, especialmente de las viviendas usadas, se encuentran por debajo de lo esperado. Consideró que los créditos pueden reactivar operaciones y construcción, aunque advirtió que será necesaria una política sostenida para generar un impacto significativo.
La aparición de nuevas alternativas de crédito hipotecario abre expectativas en el mercado inmobiliario de Puerto Madryn, después de varios meses caracterizados por una actividad retraída y dificultades para acceder a la vivienda.
Walter Kovak, empresario inmobiliario y referente del sector en la ciudad, consideró que la disponibilidad de financiamiento puede comenzar a modificar ese escenario, no solamente porque permite concretar compraventas sino por el movimiento económico que genera cada operación.
“Es una noticia excelente”, afirmó, y explicó que cuando una persona obtiene un crédito para adquirir una propiedad se activa una cadena que muchas veces continúa con nuevas operaciones: quien vende también puede volver al mercado para comprar otra vivienda.
Valores que podrían comenzar a recuperarse
Kovak sostuvo que actualmente los precios inmobiliarios, particularmente en el segmento de propiedades usadas, se encuentran en niveles bajos como consecuencia de la recesión.
“Sabemos que los valores de la construcción, sobre todo de los inmuebles usados, están muy por debajo de lo que deberían estar. Cuando empiece a moverse un poco más la economía, sabemos que los valores de los inmuebles van a subir”, señaló.
En ese escenario, la reaparición del crédito podría resultar determinante para comenzar a recuperar operaciones.
Sin embargo, el empresario advirtió que una primera inyección de financiamiento no será suficiente para responder a la demanda habitacional existente ni para generar por sí sola una reactivación generalizada.
Según explicó, aunque las cifras anunciadas pueden parecer importantes en términos globales, al distribuirse en todo el país representarían alrededor de 17 mil créditos.
“Para la necesidad de vivienda que hay es muy poco. Es bueno, es mucho más que nada, pero se va a necesitar mucho más de esto para que impacte realmente en toda la economía y en todas las ciudades”, sostuvo.
La construcción amplía el impacto en Madryn
Una de las características que Kovak valoró especialmente es que las nuevas alternativas no estén destinadas exclusivamente a comprar viviendas terminadas, sino que también contemplen la posibilidad de construir.
Para Puerto Madryn, aseguró, esa diferencia resulta especialmente importante porque una obra nueva moviliza numerosos sectores simultáneamente.
Albañiles, plomeros, electricistas y trabajadores de construcción en seco son algunos de los rubros que mencionó, además de corralones y comercios vinculados a la provisión de materiales.
“Poder comprar para construir genera un movimiento mucho más grande que aquel que compra un departamento ya construido”, explicó.
El empresario también señaló que para una ciudad como Madryn sería importante que a futuro aparecieran líneas destinadas a inversores y segunda vivienda, teniendo en cuenta la presencia de compradores de otras ciudades que eligen el mercado inmobiliario local como alternativa de inversión.
El acceso de los jóvenes a la primera vivienda
Otro de los fenómenos que destacó Kovak es la dificultad que vienen atravesando personas de entre 25 y 40 años para reunir el capital necesario para comprar una propiedad.
Según explicó, muchos jóvenes tienen capacidad para afrontar una cuota mensual similar a lo que actualmente destinan al alquiler, pero encuentran la principal barrera en el anticipo exigido para ingresar a un crédito.
En esos casos aparece con frecuencia la ayuda familiar para reunir el capital inicial.
Como ejemplo, Kovak calculó que para un crédito equivalente a unos 100 mil dólares, destinado a una propiedad valuada en alrededor de 125 mil, el comprador debería disponer previamente de aproximadamente un 25% del valor. Con un ingreso familiar cercano a los 3,5 millones de pesos, estimó una cuota del orden de los 850 mil pesos, aunque aclaró que se trata de un ejemplo sujeto a las condiciones concretas de cada línea crediticia.
La posibilidad de sumar los ingresos del grupo familiar para determinar la capacidad crediticia también puede ampliar el universo de personas en condiciones de acceder.
Financiar a 20 o 25 años puede cambiar el escenario
Kovak puso además el foco en los plazos. Explicó que un desarrollador privado difícilmente pueda sostener financiaciones comparables con las de una entidad bancaria.
Mientras algunas desarrolladoras pueden ofrecer planes de hasta 60 cuotas —cinco años—, los créditos bancarios pueden extenderse hasta 20 o 25 años. Esa diferencia reduce significativamente el valor mensual de la cuota y puede incorporar al mercado a familias que actualmente quedan afuera.
También destacó las expectativas generadas por las hipotecas divisibles y la posibilidad de que en el futuro exista financiamiento para desarrollos inmobiliarios desde el pozo, algo que, a su entender, tendría un impacto importante sobre la construcción en Puerto Madryn.
Para el referente inmobiliario, la clave estará en que el regreso del crédito no sea una medida aislada. El desafío será sostener el financiamiento en el tiempo para que la mayor disponibilidad de dinero pueda traducirse en más compraventas, nuevas construcciones y, finalmente, una recuperación más amplia del mercado de viviendas de la ciudad.
