Ballenas muertas en Chubut: Ambiente confirmó avances en la investigación y pidió respetar los tiempos de la ciencia
15 - octubre - 2026
La aparición de ballenas francas australes muertas en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés continúa siendo objeto de una intensa investigación científica y sanitaria. Mientras los especialistas avanzan en la toma y el análisis de muestras, desde el Gobierno provincial remarcaron que existen datos concretos para orientar los estudios, pero todavía quedan preguntas por responder.
Así lo explicó el secretario de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de Chubut, Juan José Rivera, quien destacó el trabajo articulado entre la comunidad científica, la Red de Fauna Costera, el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, los municipios de Puerto Madryn y Puerto Pirámides, y distintos organismos provinciales.
“Han avanzado bastante, queda mucho por hacer todavía, pero el esfuerzo realmente es terrible”, expresó el funcionario, al reconocer la dedicación de los equipos que intervienen en cada hallazgo.
Dos episodios diferentes que se investigan por separado
Uno de los principales datos aportados por Rivera es que los investigadores distinguen dos situaciones que afectan a la misma especie, pero que no necesariamente tienen una causa común.
La primera corresponde a la mortalidad de ballenatos registrada durante la temporada. Según explicó, los estudios encontraron una bacteria presente naturalmente en el ambiente marino, asociada con cuadros infecciosos que pueden derivar en septicemia.
El funcionario señaló que ahora se busca comprender por qué esa bacteria habría tenido un comportamiento especialmente agresivo durante este año.
Entre las posibilidades que se estudian mencionó cambios en las condiciones del agua, el estado de salud de las crías y factores relacionados con la transmisión de defensas maternas.
Se trata de hipótesis que requieren nuevas investigaciones y que todavía no permiten explicar completamente el episodio.
La segunda situación corresponde a las muertes recientes de ejemplares juveniles y adultos.
En estos casos, la principal hipótesis apunta a una posible intoxicación por toxinas asociadas con la marea roja, un fenómeno natural que ya estuvo relacionado con episodios de mortalidad de ballenas en años anteriores.
Rivera explicó que durante las necropsias se encontró alimento en el tracto digestivo de algunos ejemplares y se observaron características compatibles con esa hipótesis.
Sin embargo, aclaró que la causa deberá confirmarse mediante los análisis correspondientes.
Muestras que viajan a distintos laboratorios del país
La investigación involucra una red de especialistas y laboratorios que trabajan sobre diferentes aspectos del fenómeno.
Rivera indicó que se están recolectando y procesando muestras de los animales, del agua, de moluscos y de fitoplancton.
Parte de esos estudios se realizará en laboratorios locales, mientras que otras muestras serán enviadas al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y a centros especializados de Tandil.
El objetivo es reunir evidencia suficiente para determinar qué ocurrió y evaluar si existen factores que puedan prevenirse o mitigarse en el futuro.
Desde la Provincia, aseguró Rivera, se garantizará el acompañamiento necesario para trasladar las muestras, financiar los análisis y facilitar el trabajo de los investigadores.
“Las cuestiones científicas no son apretar un botón, llevan tiempo”, resumió.
¿Qué sucede con el agua del Golfo Nuevo?
El funcionario también se refirió a la preocupación generada por mensajes anónimos que circularon en redes sociales y grupos de WhatsApp, en los que se advertía sobre una supuesta prohibición de ingresar al mar en Puerto Madryn.
Rivera rechazó esas versiones y cuestionó especialmente la circulación de un falso comunicado atribuido al municipio.
En este sentido, pidió a los vecinos informarse únicamente a través de las comunicaciones oficiales y no difundir mensajes sin respaldo técnico o científico.
Es importante distinguir dos cuestiones: los rumores sobre una supuesta prohibición general de ingresar al agua no constituyen una medida sanitaria oficial, pero sí se encuentra vigente una veda por marea roja en el Golfo Nuevo, que debe respetarse según las indicaciones de las autoridades competentes.
Rivera explicó que continúan los muestreos para evaluar la evolución de las condiciones del golfo y determinar la continuidad de esa restricción.
Por qué es necesario retirar rápidamente las ballenas de las playas
Otro aspecto del operativo sanitario es la disposición de los ejemplares que aparecen muertos en la costa.
El secretario de Ambiente destacó la intervención de la Municipalidad de Puerto Madryn para retirar las ballenas varadas, una tarea que debe realizarse con rapidez por razones sanitarias.
Explicó que estos procedimientos no siempre pueden esperar a horarios de menor circulación de personas, ya que la prioridad es garantizar condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
Por eso, pidió comprender que el traslado y la disposición final de los animales forman parte de una respuesta sanitaria organizada y no de una acción improvisada.
“Hay que ser respetuosos de la ciencia y de los tiempos de la ciencia”
Rivera dedicó una parte importante de sus declaraciones a reconocer el compromiso de los investigadores que trabajan en las playas, realizan necropsias, recolectan muestras y coordinan estudios con instituciones de todo el país.
Destacó que se trata de equipos con amplia experiencia, que dedican numerosas horas a comprender un fenómeno complejo y que necesitan reunir evidencia antes de comunicar resultados definitivos.
“Hay que ser muy respetuosos de la ciencia y de los tiempos de la ciencia”, sostuvo.
El funcionario aseguró que, hasta el momento, no se han identificado indicios que permitan atribuir estos episodios a una actividad humana específica, aunque las investigaciones continúan para comprender los factores involucrados.
También remarcó que la Provincia seguirá informando a medida que existan resultados confirmados.
“Vamos a comunicar cada vez que tengamos algo concreto para decir y que sea cierto”, afirmó.
La situación genera una comprensible preocupación en Puerto Madryn, donde las ballenas forman parte de la identidad de la ciudad. Sin embargo, el trabajo coordinado de científicos, instituciones y organismos del Estado permite avanzar en la búsqueda de respuestas.
El mensaje es claro: hay investigaciones en marcha, hipótesis respaldadas por observaciones y un sistema de respuesta sanitaria activo. Lo que todavía no hay son conclusiones definitivas, y respetar esa diferencia es fundamental para informar con responsabilidad y llevar tranquilidad a la comunidad.