“Es una práctica muy abusiva: le generaron una deuda por algo que nunca había contratado”
25 - agosto - 2026
La abogada del vecino de Madryn que ganó el juicio contra un banco explicó cómo una tarjeta que nunca pidió terminó afectando durante años su historial crediticio. Luego de conocerse la condena contra el Banco Francés por el caso de un vecino de Puerto Madryn que terminó informado en el Veraz a raíz de una tarjeta de crédito que nunca solicitó ni utilizó, la abogada Vanesa Peruzzotti brindó detalles sobre el origen del conflicto y advirtió sobre la gravedad de este tipo de prácticas comerciales.
El episodio comenzó varios años atrás, cuando el hombre recibió en su domicilio una tarjeta de crédito de una entidad con la que nunca había operado. Al considerar que se trataba de un error, directamente la descartó: no la activó, no realizó compras y tampoco solicitó convertirse en cliente.
Años después descubrió que aquella tarjeta había generado gastos de mantenimiento y que la supuesta deuda había provocado su incorporación al Veraz.
“Él nunca había solicitado una tarjeta, nunca la activó, nunca la utilizó y todo eso quedó acreditado en el expediente. Entonces, claramente, es una práctica muy abusiva”, sostuvo Peruzzotti.
El vecino recién tomó conocimiento de la situación cuando intentó ampliar el límite de una tarjeta perteneciente a otra entidad bancaria. Allí le informaron que no podían avanzar porque aparecía registrado como deudor.
Lo paradójico, explicó la abogada, fue que inicialmente tampoco podía obtener respuestas en la sucursal local del banco que reclamaba el dinero porque no era cliente de la entidad. Después de meses de gestiones logró determinar que la deuda correspondía al mantenimiento de aquella tarjeta recibida años atrás.
“Estaba informado como moroso irrecuperable”
Peruzzotti puso especial énfasis en las consecuencias que puede generar una situación de estas características. La deuda reclamada era de un monto relativamente bajo, pero el vecino había quedado registrado en situación 5, afectando seriamente su perfil financiero.
“Estaba informado como moroso irrecuperable por algo que nunca había contratado, nunca había usado y que era una deuda incausada”, explicó.
Esto significaba que, pese al monto reclamado, podía encontrar obstáculos para acceder a créditos u otros productos financieros porque ante las entidades aparecía como una persona que no cumplía con sus obligaciones.
A ello se sumó lo que Peruzzotti calificó como una situación de hostigamiento, debido a que los reclamos de cobro no solamente llegaban al damnificado, sino también a sus padres, hermanos y pareja.
“Debe ser muy desagradable figurar en el Veraz por algo que no sabés a qué obedece, por algo que nunca contrataste. Fue una situación bastante humillante para mi cliente”, sostuvo.
Una advertencia para otros consumidores
La profesional explicó que durante el proceso también se pudo determinar que el envío de tarjetas constituía una estrategia comercial utilizada para captar clientes: las personas recibían el plástico y, en muchos casos, al activarlo comenzaban a operar con la entidad.
En este caso ocurrió algo diferente: el vecino nunca aceptó la propuesta ni utilizó el producto.
Para Peruzzotti, el fallo conocido días atrás no solamente permitió reparar el perjuicio sufrido por su cliente, sino que constituye una advertencia frente a prácticas que pueden generar importantes consecuencias para los consumidores.
“Esperemos que sea fructífero y que las entidades bancarias recapaciten en sus conductas”, concluyó la abogada.