“Pensábamos encontrar un número elevado, pero no tanto”: advierten por la cantidad de perros sueltos en Puerto Madryn

7 - octubre - 2026

El relevamiento de población canina realizado en el barrio San Miguel dejó algo más que estadísticas. Por primera vez, el trabajo permitió dimensionar con datos concretos una problemática sanitaria y comunitaria que se observa diariamente en distintos sectores de Puerto Madryn: la elevada cantidad de perros que permanecen sueltos en la vía pública.

“Pensábamos encontrar un número elevado, pero no tan elevado. Hasta no tener un dato concreto no podíamos decir ‘sí, hay muchos perros’; hoy podemos establecer un número”, explicó el médico veterinario que participó del estudio.

En las 95 cuadras relevadas en San Miguel se estimaron 2,7 perros sueltos por cuadra, cuando el parámetro mencionado por el profesional es de hasta 0,8. Entre los animales domiciliados, en tanto, se encontró una relación de un perro cada 1,9 habitantes, frente a una referencia aproximada de uno cada seis.

Una problemática que también llega al sistema de salud
El veterinario hizo hincapié en que hablar de perros sueltos no implica solamente discutir sobre control poblacional. Las consecuencias alcanzan directamente a la comunidad: mencionó mordeduras, accidentes y el riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas.

Según explicó, ante una mordedura se activa un circuito que involucra tanto el seguimiento sanitario del animal como la atención de la persona afectada en el Hospital Ísola. Aunque aclaró que todavía no cuentan con una estadística consolidada, estimó que en Puerto Madryn podría registrarse cerca de una mordedura por día.

A esto se suma otro dato surgido de las encuestas domiciliarias: sólo el 33% de los perros y gatos relevados tenía vacunación antirrábica.

Pero hubo un resultado que llamó especialmente la atención de los profesionales: ante la consulta sobre la esterilización, cerca del 40% de las personas encuestadas no sabía si su mascota estaba castrada.

“La tenencia responsable es hoy donde hay que jugar el partido”, sostuvo el profesional, quien consideró necesario profundizar el trabajo educativo con la comunidad. “Un animal castrado igual puede seguir mordiendo. No es una problemática solamente de población, sino también de conciencia de la población”, remarcó.

El relevamiento continuará en otros barrios
El estudio de San Miguel no quedará como una experiencia aislada. El objetivo es avanzar progresivamente hacia un mapa de la situación canina de toda la ciudad que permita identificar los sectores con mayores dificultades y concentrar allí las acciones sanitarias.

El próximo relevamiento está previsto en el barrio Perón, especialmente en sectores donde ya se observa una importante presencia de animales, y posteriormente se proyecta continuar hacia la zona norte, incluyendo el barrio Pujol.

El profesional también planteó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las instituciones: “Es tiempo de generar equipos de trabajo interinstitucional”, señaló, apuntando no sólo a mejorar las normas existentes sino, fundamentalmente, su aplicación.

Mientras continúan las campañas gratuitas de vacunación y desparasitación en distintos sectores de Puerto Madryn, los datos de San Miguel dejan planteado un desafío que excede a Zoonosis o al sistema sanitario: reducir la cantidad de animales sueltos también depende de que cada propietario asuma el cuidado de su mascota como una responsabilidad hacia toda la comunidad.

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